miércoles, 10 de junio de 2009

Dios manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan

Si mi hija de seis años de edad estuviera jugando en la calle justo enfrente de mi casa y yo viera a un camión enorme dando vuelta en la esquina, ¿que haría en ese momento? A causa de mi amor por ella, no la invitaría gentilmente a caminar lejos de la calle. ¡Le ordenaría que cambiara de dirección y se quitara del camino! ¿Por qué? Por mi amor a ella. Yo sé que el camión no sería capaz de detenerse a tiempo y que la atropellaría y le quitaría la vida. Lo mismo es verdad acerca de el amor del Padre hacia nosotros. Por su amor, Él nos ordena que nos arrepintamos, porque en cualquier momento, ¡el camión del pecado y la muerte podrían atropellarnos por estar jugando en la calle de la rebelión! —Rob Price (Tomado de How Can I Be Silent)

Y si Dios nos ha ordenado que nos arrepintamos, lo hemos sabido gracias a su Palabra; a hombres y mujeres que han tenido el amor y el valor de dar a conocer el Evangelio.

¿Cuál es tu responsabilidad en todo esto? Lee Hechos 1:8 y Romanos 10:14. Te invitamos a que visites Siguiendo al Maestro en donde encontrarás artículos, videos y presentaciones, todo relacionado a cumplir con la orden de Jesús de llevar Su mensaje a otros.

Que Dios te siga bendiciendo.

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